estimular el sistema inmunológico, aumentando las defensas del organismo contra infecciones de virus o bacterias, reducen el nivel de colesterol en la sangre, son capaces de disminuir la duración de diarreas, particularmente en el caso de niños", dice.
Son capaces de estimular el sistema inmunitario, reducen el nivel de colesterol en la sangre, pueden disminuir la duración de diarreas, particularmente en el caso de niños
Jorge Reinheimer, CONICET
Estos productos "supersanos" son, en realidad, un alimento tradicional enriquecido con bacterias probióticas y, tal como señalan los investigadores, en el futuro los consumidores estaremos mucho más habituados a consumir este tipo de bioalimentos.
Y lo principal es que estarán al alcance de los consumidores.
"En estos momentos en Argentina la mayorÃa de los yogures que se ven en el supermercado son yogures probióticos", dice Reinheimer "y el costo sólo es ligeramente superior al de un yogur tradicional".
Por el momento, los cultivos de bacterias probióticas que se utilizan en la elaboración de bioalimentos deben ser importados a Argentina, pero cuando esos cultivos puedan producirse en el paÃs, los costos disminuirán.